Intervenimos en sus cabezas, es por ustedes.
Nos hablaban con cierta insolencia y elegancia, buscaban provocarnos.
Nosotros eramos un grupo de hombres, algo infantiles y maduros a la vez. Mirábamos sus ojos con pena y rabia ,queríamos olvidarnos de cada palabra que decían y no darles la importancia que buscaban. Pero era tanto el arrebato con que nos miraban y nos juzgaban ,que por más que queríamos irnos de sus cajas de cementos , nos
buscaban bruscamente .

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